Felipe Vallese (Argentina, 1940-1962) fue un obrero metalúrgico y dirigente de la Juventud Peronista (JP), secuestrado el 23 de Agosto de 1962, durante el gobierno de facto de José María Guido y luego desaparecido.
Algunos lo consideran el primer desaparecido de la historia argentina contemporánea en tanto otros opinan que lo fue Juan Ingallinela, dirigente comunista detenido y torturado por la policía en junio de 1955 durante la segunda presidencia de Juan Domingo Perón cuyo cuerpo nunca fue encontrado.
Al momento de su secuestro, Vallese tenía 22 años y era delegado de la fábrica TEA. Diversos testimonios manifiestan que fue conducido a la comisaría 1° de San Martín, y que allí fue torturado, probablemente hasta su muerte. Su cuerpo nunca apareció. El hecho produjo una importante conmoción social y su aparición con vida pasó a formar de las reivindicaciones de diversas organizaciones.
Hoy, la calle antiguamente llamada Canalejas de Capital Federal, en donde fue secuestrado, lleva su nombre, al igual que el salón de actos de la CGT y diversas agrupaciones obreras, estudiantiles y sociales.